Familia denuncia supuesta negligencia médica tras muerte de paciente en Clínica Regional Coquimbo

Isabel Becerra Valderrama de 81 años, llegó desde Santiago en abril de este año a vivir con su esposo, Norberto Hernández, al sector de La Herradura en Coquimbo. Allí compraron un departamento para disfrutar del clima y de la tranquilidad que ofrece el sector.

Sin embargo, el destino cambió radicalmente el pasado 12 de agosto, cuando Isabel falleció. Tras haber estado hospitalizada desde el 4 de agosto en la Clínica Regional Coquimbo, un paro cardiorrespiratorio la afectó y terminó con su vida, sin que nadie en el recinto se hubiese percatado de la situación que afectó radicalmente su estado de salud, de acuerdo al testimonio de la familia.

Su hija Marcela Hernández, relata lo que tuvo que vivir su madre. “Mi mamá tenía una insuficiencia pulmonar crónica, era oxígeno dependiente hace 1 año, pero siempre con sus controles vigentes, sus inhaladores, no tenía ninguna otra enfermedad crónica adicional al cuadro.  Tenía un equipo que compramos en Estados Unidos que le controlaba su estado de salud, todo bien. Ella un día se resfrió, estaba obstruida y la llevamos a la Clínica Regional Coquimbo, donde le diagnosticaron que tenía  neumonía, que con los cuidados en casa y con antibióticos en tabletas ella debía andar bien. Hizo el tratamiento al pie de la letra, pero no notamos mejoraría. A los 10 días, la llevamos a la clínica nuevamente, sabiendo que los hospitales están colapsados, los tiempos de espera en una sala podían empeorar su condición. Ese día la doctora que estaba de turno indica que ella seguía con la neumonía y queda hospitalizada”.

Durante su proceso de hospitalización, Marcela dormía en la clínica con su madre, donde se dio cuenta de diversas situaciones que a su juicio, son irregulares. “Me fui dando cuenta que nunca hubo visita de un médico, se supone que hay protocolos internos en el centro hospitalario donde todos los días un médico pasa visitar a los pacientes que están y que informan a los familiares los avances o retrocesos del estado de salud. Acá nunca hubo una retroalimentación de lo que pasaba con mi mamá”, relata.

“Yo le exigía a las enfermeras que un doctor viniera a ver a mi mamá. Cuando el médico de turno de la urgencia tenía disponibilidad, se escapaba un ratito como a conversar con nosotros y responder las preguntas que le hacíamos. Todo improvisado, no hay médicos y eso está cerciorado y es una de las irregularidades severas que tenía la clínica hasta el 12 de agosto que fue el día que falleció mi madre”, cuenta.

Dado el complicado estado de salud de su madre – la que nunca estuvo en una sala de pacientes críticos sino que en pensionado- la familia solicitó un médico especialista que pudiera controlar la enfermedad de Isabel. “Nosotros solicitamos una interconsulta, porque nunca hubo un especialista que la examinara. Nosotros quisimos contratar un especialista pagado por nosotros para que pudiera verla, un broncopulmonar para no tener que trasladar a mi mamá de un lugar a otro. Nos negaron esa posibilidad porque el médico no tiene convenio con la clínica, nos dijeron que uno no puede llegar e ingresar a cualquier médico a ver a los pacientes. Dijeron que iban a tramitar la interconsulta, pero nunca lo hicieron”, recuerda.

Marcela indica además que dentro las irregularidades, “no hay un protocolo de la función de los auxiliares. Cuando mi mamá ingresó yo le tuve que hacer el aseo en su cuerpo y mudarla, porque mi mamá controlaba esfinter, pero por su condición de salud, la idea era no estar moviéndola de un lado a otro. Para eso hay técnicas, que yo no las tengo. Cuando mi mamá ingresó a la clínica, un joven auxiliar hizo muy bien su trabajo, entonces quedas al criterio de si el personal tiene la voluntad o no para hace bien su labor”.

Todas estas situaciones “irregulares”, fueron denunciadas por Marcela en el libro de reclamos y sugerencias el día 9 de agosto en el formulario Nº 10 del libro de reclamos. En el mismo documento, Marcela dijo que agradeció al personal que le brindó apoyo a su madre durante el proceso, sin imaginar el desenlace.

El día de su muerte

Cuenta Marcela, que “el viernes 12 llegamos a ver a mi mamá, estaba muy dormida, no despertaba. No sabemos en qué minuto, pero había hecho un paro cardiorrespiratorio. Yo llegué ahí con mi hijo de 16 años, mi papá y vimos todo el escándalo que se armó. Llamamos a las enfermeras, empezaron a correr buscando el desfibrilador y cuando llega el equipo no tenía batería o estaba malo. Tuvieron que traer otro equipo supuestamente de abajo de urgencia. Nosotros vimos todo eso y fue terrible, todo improvisado. Estoy segura que mi mamá en una unidad de paciente crítico, no hace ese paro. Yo no puedo borrar de mi cabeza todo eso que vimos”, cuenta con mucha tristeza.

Pero la seguidilla de “improvisaciones” que relata Marcela no terminan ahí. Con su madre ya fallecida, según su relato desde la clínica le solicitan llevarse el cuerpo de su madre, porque no había lugar para tenerla.

“Mi mamá fallece y me piden que me la lleve de la clínica, porque no había donde dejarla, no hay un lugar para personas fallecidas, una morgue. El doctor y Director de la Clínica, Cristian Marín Thenoux, me indicó que hace tres días había asumido la dirección y que me iba a ayudar. El  resultó ser uno de los dueños del crematorio Guayarán y me ofreció dejar a mi mamá ahí durante la noche. O sea imagínate tener que buscar un lugar para guardar a tu mamá porque no hay donde dejarla”, cuenta.

Marcela señala que la condición de su madre era para que estuviera siempre en un estado de paciente crítico. “Nosotros siempre solicitamos que la tuvieran en la Unidad de Cuidado Intensivo, sin embargo una doctora Rocco a quien nosotros siempre le solicitamos que trasladaran a mi mamá a la unidad, siempre decía que mi mamá no estaba en riesgo vital. Yo no soy médico, pero sé que no necesariamente un paciente tiene que estar en riesgo vital o en coma inducido para estar en una unidad de paciente crítico”.

Tras el complejo momento que les ha tocado vivir, Marcela hace un llamado a los profesionales de la clínica. “Como hija y como trabajadora social, yo hago un llamado a que el Director Médico que esté, se preocupe de establecer los procesos y los protocolos de atención de funcionarios y de todo lo que demanda un centro hospitalario. Acá hay demasiadas irregularidades, falta de personal, de protocolos de atención, de equipos mínimos para velar por la salud de los pacientes. Esto no le puede ocurrir a nadie mas”, finaliza.

Por todo lo ocurrido, la familia ya está estudiando con un abogado las acciones legales que se tomarán para enfrentar a la clínica y que los responsables de la situación respondan por este lamentable episodio.

Versión de la Clínica

Desde la Clínica Regional Coquimbo, el  Director Médico del recinto, Christian Marín Thenoux, se refirió a los hechos denunciados.

“Yo tengo información del personal que manejo yo. Efectivamente lo que se realizó fue una maniobra de reanimación cardiopulmonar. No todas las maniobras de reanimación se hacen con este artefacto que uno ve en la televisión, por lo tanto yo desconozco en realidad en ese minuto cuál fue la sintomatología y los parámetros que tuvo el médico que realizó la reanimación para hacer eso, no lo tengo claro. Lo que sí sé, es que los equipos que tenemos y de hecho por eso se logró una reanimación en 10 minutos, funcionaron. Si no hubiésemos tenido la logística de las gomas de infusión necesarias, los mismos monitores, eso no hubiese sido así”, explica.

Consultado por la situación que le tocó presenciar a los familiares de la paciente, el Dr. Marín indicó que “habitualmente los familiares de los pacientes son retirados de las maniobras de reanimación cardiopulmonares, jamás son cosas pasivas, son movimiento activos, con movimiento de personal, hay movimientos de equipos, instalaciones de vías venosas, son cosas que son muy activas. Eso lo vio porque la señora estaba en un lugar donde probablemente no debió haber estado, de hecho por eso la señora logró ser reanimada. Nosotros tenemos un centro de mayor complejidad, pero los criterios técnicos para pasar al paciente a ese lugar, no estaban. Es más, por sus evoluciones previas, la paciente iba a ser dada de alta y eso lo sabe la familia. Ella tuvo una complicación propia más allá de todo, de su edad y su condición previa a las enfermedad que tiene, una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)”, indica.

“La señora Margarita llegó enferma, llegó con una neumonía, con una influenza diagnosticada por examen de laboratorio. Además habían otras cosas que no fueron informadas previamente. Los pacientes como ella tienen más o menos sobrevida no por un tema del recurso que se use, es por un tema de la realidad de los pacientes”.

¿Por qué no estaba en una unidad de pacientes críticos?

“Esas peticiones habitualmente quedan en algún lugar por escrito, nosotros no tuvimos ninguna petición formal o por escrito. Todos los parámetros para usted tener a un paciente en un cierto lugar, son técnicos. La paciente no tenía grandes requerimientos de oxígeno, no tenía requerimiento de drogas vasoactivas que son las cosas con la cual usted tiene que entrar en un centro de mayor manejo, en una Unidad de Paciente Crítico (UPC). Voy a ser frío y tajante en la situación, es como que a mi me llegara un paciente con bronquitis y yo lo ingresara a esa unidad”.

¿Existe falta de especialistas?

La clínica efectivamente no tiene especialistas contratados. Sí tenemos interconsultores especialistas, no tenemos todas las especialidades que existen. Nosotros sí informamos lo que podemos y no podemos hacer. Es muy informal que alguien nos diga que puede traer un doctor desde fuera. Poniéndose en la situación, tal vez la familia nos pudo haber dicho que no estaban conformes y que se querían llevar al paciente a un centro de mayor complejidad, cosa que yo en ningún minuto tuve información de eso.

La familia pedía un especialista…. 

“La clínica no tiene ningún convenio con un broncopulmonar, pero a su vez también le puedo contar que el fin de semana recibimos un paciente derivado por una afección broncopulmonar desde la Clínica Elqui a la Clínica Regional Coquimbo, fue enviado con los parámetros de lo que se debía hacer, acá no se hace nada a ciegas, nos asesoramos y tenemos equipos que se preocupan de los pacientes.

¿Hay Morgue?

“Hay una morgue en el subterráneo de la clínica, estaba disponible cuando la paciente falleció. La situación se da por otra cosa, por yo querer ayudar a la familia. La paciente tenía presupuestado de antes, ser cremada. Se dio la casualidad de que yo soy accionista del crematorio y yo le di todas las facilidades para que ellas pudieran tener un lugar más amplio y eso fue todo. Fue algo consensuado con la familia. Yo tengo que tener todo lo que el servicio de salud nos exige como clínica para poder funcionar”.

La familia tiene contemplado iniciar acciones legales contra la clínica… 

“Nosotros lamentamos el fallecimiento de la señora Margarita. A nadie le gusta perder un ser querido. Cada persona en este país tiene el derecho de ejercer las acciones legales pertinentes y nosotros tendremos que responder de la forma que nos indica la ley”, finaliza el doctor Marín.

 

       



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